lunes, 19 de octubre de 2015

Hoy se celebra el día contra el cáncer de mama.
Todos los días se diagnostican en este país entre 3/4 casos. Es duró esperar a la confirmación.
 Muy muy duro. Yo doy fe de ello. Nunca estuve tan nerviosa. Ni tan apoyada. Excepto por quien me tendría que haber apoyado y como siempre esta ausente de todo, quien diría que se dedica a la sanidad, pero eso es otra cuestión aparte.
No dormía. No comía. Mi entorno estaba seguro que aquello sería bueno, yo no tanto.
 Eran fechas difíciles se acercaba mi viaje a Ceuta y no lo quería anular por nada en el mundo.
 Llegó la confirmación. Era bueno, sólo un fibroadenoma. Llore como llore. Me había salvado de esta.
Pero la historia sigue. Cada vez que hay una revisión tiemblo. Tiemblo, lloró, no se donde meterme. A repetir pruebas. El cáncer no esta lejos, ronda, pero esperó poderle esquivar una y mil veces más.
Gracias a todas las personas que me dieron sus palabras de aliento. A mis compañeras por estar siempre ahí pendiente de mi gracias a cada una de ellas, sois increíbles. Gracias a mi familia por estar siempre ahí. Gracias una y mil veces más.
Al mismo tiempo que yo me libraba, a alguien conocida para mi le diagnosticaron un cáncer de mama insitu. Cada día lucha por sus náuseas, vómitos,  la alopecia, el mal cuerpo y la soledad, frío y el desanimo. Estamos contigo. Princesa.

viernes, 16 de octubre de 2015

Siempre que empiezo algo nuevo, es ilusionante, pero que poco me dura la ilusión. 

Un proyecto nuevo, una nueva meta, un futuro a la vuelta de la esquina, complicado, difícil, duro, con ganas, con desgana…

Me gusta empezar proyectos nuevos, ser innovadora, creer que siempre se puede y se debe mejorar, pero no, la mayoría de la gente es conformista, mejor quedarse como se está, sin ganas de mejorar, mejor conocer lo que ya se sabe, y no disfrutar de lo nuevo, de lo aprendido, mejor quedarse en casa con los brazos cruzados, sin hacer el más mínimo esfuerzo para nada. Pero como alguien quiera destacar…, la hemos jodido, colaboración por parte de los demás ninguna, se creen inferiores y para suplir esa inferioridad, te quieren putear. Lo hacen, pero las puteadas son en el fondo ellas.

Nunca quieren aprender, y luego se consideran las más listas y las mejores, incautas, infelices e incultas.


Quizás yo no sea brillante, quizás  ni inteligente, pero me siento feliz al poder compartir mis palabras con aquellos pocos que me quieren escuchar.