jueves, 21 de febrero de 2013

TALLER MECÁNICO



Cada vez que acudo al taller mecánico a arreglar el coche parezco un boba, no entiendo ni de bujías, ni de pistones ni si mi vehículo  tiene tracción trasera o delantera o ambas, ni si quiera ni que es el catalizador, ni mucho menos que es y donde está situado el compresor…

Cuando voy al taller a la revisión anual es como si hablara con un marciano, no entiendo ni una palabra que tan amable jefe de servicio del taller me intenta explicar, bueno y a veces el pobre hombre ya ni lo intenta, y eso que el pobre tiene un paciencia increíble.

No se porque será pero no me interesa ni quiero saber nada de mi automóvil, se que debo cuidarle, echarle gasoil y no gasolina, pasarle sus revisiones anuales, si una bombilla se funde al taller, si hace un ruido fuera de lo normal al taller y si me pego contra la columna del supermercado al taller, creo que el jefe del taller mecánico cada vez que acudo a él se escondería para no tenerme que dar ninguna explicación. Creo que a la mayor parte de las mujeres nos pasa esto.

 Por lo menos después de dos años ya me he aprendido la matricula del coche, algo es algo.

2 comentarios:

  1. Sinceramente, pienso que el jefe de taller estará encantado cada vez que entran clientes como tu. No hay nada peor que tener clientes que se las den de entendidos. Además las facturas irán en consonancia y serán inversamente proporcional a tu conocimiento de la mecánica. Saludos.

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  2. Gracias por tu comentario.No sé si la factura es inversamente proporcional a la incultura automovilística de su dueña, lo que sé es que cada vez que me acerco al taller, ya me entra la risa. Pero pienso lo mismo que tu los peores son los clientes entendidos en todo.

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